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03. Finales de peón


El cuadrado del peón

La primera cuestión a responder en los finales de rey y peón contra rey es la siguien­te. ¿Puede el peón coronar sin la ayuda de su rey?.

Para obtener una respuesta a esta pregunta basta con calcular la carrera del rey y el peón.

Este no es nunca un procedimiento complica­do, pero en todo caso la experiencia ha creado un método fácil para resolver el problema de una ojeada, mediante la llamada regla del cua­drado. Esta regla facilita los cálculos y es de aplicación en cualquier otro final en que se produzca esa misma carrera.

Supongamos la posición ♔h1, ♙a2, ♚g8. Después del movimiento del peón, cons­truimos un cuadrado imaginario que llegue hasta el final del tablero. En este caso los vértices del cuadrado son las casillas a4 - a8 - e8 -e4.

Naturalmente el rey se dirige a impedir la coronación del peón. Y aquí enunciamos la regla principal.

Regla del Cuadrado: Si con su jugada, el rey entra en el cuadrado del peón, entonces llegará a capturarlo, si no entra, el peón coronará.

Si al recordar la regla, tenemos alguna duda de si el rey debe entrar en el cuadrado al mover o ya debe estar dentro de él, observe­mos una cosa: si el rey persiguiera al peón desde atrás (en este caso por ejemplo desde b3), ¿necesitaría estar en el cuadrado antes de mover?, la respuesta evidente es no, por lo tanto lo mismo pasa si viene desde más lejos, ya sea por detrás o lateralmente.

Interponiendo el rey y apoyando el avance

En el caso de que el rey contrario esté claramente dentro del cuadrado el peón sólo podrá coronar, si cuen­ta con la ayuda de su rey. La forma más fácil de ayudar a su peón es "interponerse" en el camino del rey rival.

Este concepto de interposición se produce a menudo en los finales de peones, pero tam­bién en muchos otros y llega a ser una idea esencial en los importantes finales de torre contra peón.

Enunciamos la segunda regla: Si es posible, el rey del bando fuerte impedirá a su rival colocarse delante del peón. Si lo consigue, el peón coronará siempre.

Si el rey fuerte ocupa la oposición lateral en la séptima fila, el rey contrario nunca tendrá tiempo de molestar al peón.

El peón en sexta

La oposición

Hemos visto lo que pasa en los dos casos más simples:
  1. Cuando el rey no ayuda a su peón.

  2. Cuando con su ayuda impide que el rey rival se situé delante del peón.

Pero la situación más interesante del final de rey y peón contra rey, se plantea cuando el rey solitario logra situarse, en algún momento, en el camino del peón. En ese caso, todo depende de la posición relativa de los reyes.

La primera posición importante y que es necesario memorizar, se produce cuando el peón ha llegado a la sexta fila, y sólo tiene que dar dos pasos más, para llegar a la casilla de coronación. A pesar de la proximidad de la última fila, tendremos que observar varios diagramas para descubrir todos los detalles importantes de esa situación. El motivo es que el peón no logra coronar si en el momento de avanzar a sép­tima los reyes están enfrente el uno del otro. Se dice entonces que los reyes están en opo­sición.

Como hemos dicho antes, la oposición ha alcanzado un prestigio desmesurado y no en todas las posiciones es de utilidad. Para apro­vecharla correctamente, y no dejarnos engañar por ella, sencillamente debemos observar para que sirve en cada caso.

En el final de rey y peón contra rey, la oposición de los reyes es decisiva con el peón en sexta. Esta es la primera imagen importante que debemos grabar.

La oscilación del rey entre las dos casillas delante del peón es un método seguro de defensa, que no puede ser roto.

Reflexionemos sobre este tipo de final: si el rey solitario toma la oposición con el peón en la sexta fila, el peón no puede coronar. Si observamos con más atención, también vemos que es el propio peón en sexta el que dificultaba las maniobras de su rey. Por lo tanto podemos sacar las siguientes conclusiones:

  1. El bando fuerte no debe precipitarse en avanzar el peón.

  2. Sólo debe avanzarlo a sexta en una de estas dos situaciones:

    • cuando su camino a la coronación esté despejado, o

    • cuando con ello logre la oposición de los reyes, (pero esto normalmen­te, sólo puede conseguirse si el rey ha avanzado a sexta antes que el peón).

En definitiva, aunque los reyes ocupen otras posiciones iniciales, con el peón en la sexta fila, sus maniobras vienen guiadas por la oposición.

La oposición se puede perder

La posición ♔g5, ♙e6, ♚g7, es una de las que provoca más errores en el final de rey y peón contra rey. Esto es debido a que la situación de oposición es provisional, al no poder mante­nerla el rey negro, debido al control de la casi­lla f7 por parte del peón blanco. Como ya hemos repetido varias veces, para el rey soli­tario las mejores casillas son delante del peón.

Si no está en ellas, tal vez no pueda alcanzar­las en buenas condiciones. Como sucede en este ejemplo, que también es importante para descubrir que la oposición no siempre sirve de algo, las negras pierden tanto si les toca mover como si no.

La oposición ya conseguida, se puede perder, si alguna de las casillas necesa­rias para mantenerla es Inaccesible.

No todos los peones son iguales. Los más próximos a la banda suelen tener muchos caprichos.

El peón de caballo

Una vez más el peón de caballo plantea dificultades adicionales, pero la regla de las casillas críticas se sigue cumpliendo. Tan sólo hay que actuar con un poco más de cuidado.

El rey tiene que pasar al otro lado, para evitar los molestos trucos de ahogado. Desde este lado se puede aplicar con tran­quilidad la llegada del peón.

Las casillas críticas con el peón por detrás de la quinta

Si el peón está por detrás de la quinta fila las casillas críticas están dos filas por delante del peón.

Por ejemplo para el peón en la cuarta están en la sexta fila. Pero la regla se sigue cumpliendo: si el rey fuerte ocupa una de esas casillas, el peón corona. Para el peón en cuarta las casillas críticas son las mismas que para el peón en quinta. Para los peones en segunda y tercera fila la regla de las casillas criticas dos filas delante se mantiene. O sea para el peón en d3 las casillas críticas serían e5, d5, c5 y para el peón en d2, serían e4, d4, c4.

A veces se produce una lucha cerrada por esas casillas críticas, en la cual la opo­sición juega su papel.

La oposición distante

En la posición ♔a1, ♚b5, ♟c5, la lucha por las casillas críticas es más enconada. Ya sabemos que para el peón en cuarta fila las casillas críticas están dos filas más adelante, en este caso son b3, c3 y d3.

También sabemos que la oposición impide avanzar al rey contrario, por lo tanto si el rey fuerte llega a la quinta y en ese momento su rival le toma la oposición en la segunda no podrá avanzar y no tomará las casillas críticas.

Pero si es el rey blanco el que avanza a la segunda, entonces el negro tomará la oposi­ción. ¿Cómo manejar esta situación? A veces esto puede lograrse con la denominada oposi­ción a distancia: 1. ♔b1!

Cuando los reyes se sitúan en la misma columna, con un número impar (3 o 5) de casillas entre ambos se dice que están en oposición distante. Es un método eficaz para limitar el avance del rey rival.

En este caso por ejemplo el rey negro puede avanzar una fila, pero no más, porque cuando avance, el rey blanco le saldrá al paso tomando la oposición directa. De ese modo impide que avance dos filas y llegue a las casillas críticas.

Pero es interesante observar, que las negras no podrían ganar, aunque le tocara jugar otra vez a las blancas. Lo mismo que para la oposición directa, la oposición distante también se puede perder si existen casillas inaccesibles.

El uso del tiempo de reserva

Supongamos la posición ♔g5, ♙g3, ♚g7. Recordamos que las casillas criticas para el peón en la tercera, están dos filas por delante, y por lo tanto para este caso son f5 , g5 y h5 . E l rey blanco ya está en ellas y por lo tanto debe ganar, pero ¿cómo superar la oposición plan­teada por el rey rival para seguir avanzando?

Precisamente puede hacerse gracias al tiempo de reserva del peón: 1. ♙g4!

Como los reyes están en oposición el peón avanza y cede el turno al rival, de ese modo, en la siguiente jugada el rey alcanza las nuevas casillas críticas. Y sucesivamente, aplicando la misma estrategia, el peón corona.

El peón de torre. El rey defensor delante del peón

Todo lo que hemos dicho hasta ahora tiene validez para todos los peones, menos para el de torre, que necesita un estudio especial.

En el final de peones el peón de torre es el más difícil de coronar y la única manera de lograrlo es con todo su camino despejado. El motivo es que existe ahogado en cuanto el peón llega a séptima defendido por el rey, sin importar desde que casilla. Esa nueva situa­ción hace inútil todas las reglas de la llegada, la oposición y las casillas críticas que hemos enunciado en los anteriores finales.

Conclusión : Con peón de torre, si el rey defensor se pone delante, es tablas.

La inutilidad del número

La posición ♔g1, ♚g3, ♟h2, ♟h3, ♟h4, ♟h5, ♟h6, ♟h7, ilustra la idea de la escasa esperanza de coronar un peón de torre, vemos que si el rey débil se pone delante, ni con 6 peones de torre se puede ganar.

Se observa que hay que perder el peón avan­zado para evitar el ahogado y así sucesivamente hasta perder­los todos o no avanzarlos nunca.

El encierro del rey fuerte

Pero desgraciadamente para el bando del peón, colocarse delante no es la única forma de hacer tablas contra el peón de torre. La proxi­midad de la banda del tablero puede restringir también de forma dramática la movilidad del rey del bando fuerte.

En la posición ♔d2, ♚b3, ♟a5 las negras amenazan ♚b2 aclarando el camino de su peón hasta el final, pero juegan las blancas. 1. ♔c1! impidiendo ♚b2, y amenazando ♔b1. La contestación 1... ♚a2 es la única forma de evitar que el rey blan­co se coloque delante del peón, pero después de esta jugada el rey negro pierde su movili­dad y no podrá dejar paso a su peón.

Manteniendo la oposición las blancas no dejan salir al rey negro del rincón. El análisis es muy sencillo. El rey no puede salir y si avanza el peón, es él el que queda ahogado.

La cosa es tan clara que en esta posición podríamos añadir varios peones doblados de torre y las negras no podrían ganar.

Conclusión: Para hacer tablas contra el peón torre, basta con poner el rey delante, pero también con ocupar una de las dos casillas de la columna alfil más próximas. En este caso c1 o c2.

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